AUNQUE MOLESTE ES LO QUE PIENSO

Sé que mi opinión va a ser muy criticada, pero voy a expresarla aún siendo consciente de ello.

negrinHoy quiero hablar de la concentración de coches de policías y demás que se pudo ver en las redes sociales frente al hospital Doctor Negrín. Con respecto a eso creo que no pienso igual que la mayoría de canarios o españoles y paso a detallar lo que yo veo con ese gesto.

En el estado en el que estamos actualmente están prohibidas las concentraciones y los que tienen que velar porque eso no se dé son los que la hacen.  Creo que todavía hay mucha gente que se está saltando el confinamiento en sus casas y los cuerpos y fuerzas de seguridad no lo están controlando lo suficiente y, aún así, sabiendo que esto es una “guerra biológica “ dejan de hacer su función, que ahora es imprescindible, para juntarse todos a encender las sirenas. Creo que lo pueden hacer desde los puestos donde les toque vigilar que todo esté bien y no concentrándose todos.

AMANCIO ORTEGA, DONACIONES PARA TAPAR EL TRABAJO ESCLAVO

Santiago Aparicio La conciencia de cada persona funciona bajo parámetros condicionados por el entorno en el que vive y por las pesadillas y/o realizaciones personales de cada individuo a lo largo de su vida. Ahora debe ser que Amancio Ortega quiere tener su conciencia tranquila y se dedica a la beneficencia por cuitas pasadas y/o presentes. Él sabe, es consciente de lo que ha hecho a lo largo de su vida, que no sólo ha sido lanzar Zara y hacerse multimillonario, y sabrá lo que hace actualmente en países como Brasil o la India, además de la elusión de impuestos en su país de origen. Si así cree que su conciencia dormirá tranquila en el más allá perfecto, pero no se puede olvidar que sus pecados, tanto los de ayer como los de hoy, no sólo le han afectado a su ser, sino a muchos seres humanos a lo largo y ancho del orbe.

EL REY Y LA DESCOMPOSICIÓN POLÍTICA

REY El escándalo generado por Juan Carlos I (presuntas comisiones, donaciones generosas realizadas a amigas entrañables fruto de su intermediación con Arabia Saudí y el uso de mecanismos de paraísos fiscales) no puede despacharse sin más con un comunicado. Felipe VI cometió el error de no mencionar nada al respecto en su aparición en televisión. Optó por lo fácil: constreñirse a la crisis del coronavirus. E intentar que los tejemanejes que se han conocido sobre la Casa Real queden a un lado mientras justo la sociedad está confinada en sus casas, teme el futuro inmediato y ya sabe que el horizonte socioeconómico que le aguarda es cuando menos adverso. Sin embargo, cuando la corrupción salpica de este modo, con semejante virulencia y siendo público que Felipe VI sabía lo de su padre desde hace un año, no se olvida sino que la ciudadanía toma nota.

ECHANDO DÍAS PA'TRÁS

CARCEL“Echando días pa´trás” o “robando horas al Juez”, son expresiones muy típicas de las personas con mayor experiencia en confinamiento prolongado de nuestro país. Ellos y ellas no publican artículos científicos, ni participan en tertulias, ni van de expertos de casi nada a hablar de casi todo cuando tienen un micro frente a la cara, eso sí, a cierta distancia y envuelto en plástico transparente.

Imagina pasar el confinamiento (el que llevamos y el que nos espera, que me temo será largo) con cuatro o cinco mudas de ropa, sin nevera, sin sofá, sin tu cama y tu almohada o cojín preferido, sin televisión por cable, ni internet, ni tablet, ni siquiera un móvil; y además compartiendo un espacio mínimo y mal ventilado con otra persona que no conoces y que igual no habla tu idioma, delante de la cual haces prácticamente todo. Y cuando digo todo es TODO.

PASEMOS A LA HISTORIA

ronalPor higiene mental venía con la intención de no nombrar al maldito coronavirus. Hacer como si no existiera, como si sus garras -cepas en este caso- no hubiesen profanado cada rincón de nuestra sociedad. Brindarles un oasis de descanso, compartir otro objetivo en el que centrar la atención y encontrar una evasión ante un tema que nos está consumiendo. Pero no puedo.

No puedo porque sería un engaño tanto para los lectores como para mi mismo. Sonaría muy banal hablar de, por ejemplo, los 100 milloncetes que le cayeron de casualidad al rey emérito. Y mira que me apetece profundizar en el asunto. Sin embargo, el Covid-19 hace que hasta un apaño de la mismísima familia real ocupe páginas secundarias en España. Y Felipe VI, que no ha dicho esta boca es mía en la mayor crisis que ha sufrido el país desde la Guerra Civil, creyó que este era el mejor momento para anunciar que le cortaba el grifo al campechano de su padre. Como si no tuviésemos suficiente.

Página 1 de 70